La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha publicado un vistoso y larguísimo informe predicando las bondades de sus recomendaciones para bajar el gasto sanitario. Nada menos que 370 páginas, de las cuales el 50% es para contarnos lo que ya sabemos. Ahí lo tienen: https://www.redaccionmedica.com/contenido/images/airef.pdf

Sería un informe más, si no fuera porque algunos periodistas mal informados, y a veces buscadores de razones para demonizar a la perversa Industria Farmacéutica sea como sea, ya han comenzado a sacralizar este informe. Les cuento mi experiencia personal: Hace unos días, EL MUNDO publicó un artículo de John Muller, https://www.elmundo.es/economia/2019/05/20/5ce18dec21efa046248b4686.html, en el cual se tuercen razones y se intenta que el referido informe de la AIREF sea Verdad Revelada. Me llamó la atención que el periodista tomara – literalmente – una frase del informe: “El Sistema de Precios de Referencia (SPRE), un mecanismo que reduce el precio de medicamentos que tienen equivalentes en el mercado, no ofrece una visión global del precio de los tratamientos porque sólo busca la equivalencia en términos de los principios activos y no de las indicaciones terapéuticas”. Me extrañó mucho dada la estructura de Grupos Homogéneos en el sistema de Precios de Referencia, en donde se agrupan medicamentos con el mismo principio activo, dosis, forma farmacéutica, formato y, lógicamente bioequivalentes, y casi siempre con las mismas indicaciones (consulten la ficha técnica de autorizaciones de comercialización dentro de un grupo homogéneo y verán que pocas diferencias hay). Luego no es cierta la aserción de que no toma en cuenta las indicaciones terapéuticas.

Como ya apuntamos, “jamás permitas que la realidad te estropee una buena noticia”. Y lo peor, se daba importancia absoluta a la AIREF, por encima de la AEMPS (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios) y la EMA (Agencia Europea del Medicamento). Es moda últimamente echar los perros a la AEMPS por parte del periodismo de “denuncia”, acusándola de connivencia con la Industria Farmacéutica.

Pero, ¿qué dice el informe de la AIREF en resumen? Veamos algunas aserciones curiosas:

  • En primer lugar, el informe se centra exclusivamente en productos dispensados en oficinas de farmacia, y obvia la dispensación hospitalaria, que no es poca cosa.
  • Como ya indicamos: “El Sistema de Precios de Referencia, un instrumento creado para reducir el precio de los medicamentos para los que existen equivalentes, no ofrece una visión global del precio de los tratamientos y terapias financiadas, ya que solo considera la equivalencia en términos de principio activo y no de indicación terapéutica”, esto no es cierto. Y sobre este aserto la AIREF desarrolla un discurso, ya viciado de inicio.
  • Después sienta doctrina: “La experiencia desarrollada en Andalucía, donde el sistema de selección de medicamentos (subasta) se ha revelado exitoso para conseguir ahorros sin comprometer la salud de los ciudadanos, pone de manifiesto que es posible alcanzar mejoras de eficiencia con la definición de un sistema de selección de medicamentos a escala nacional” ¿Por qué exitosa? Porque lo digo yo y me creo todo lo que diga el anterior Gobierno de Andalucía.
  • Nos sugieren lo siguiente: “1) Modificar la composición actual de la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos y Productos Sanitarios, corresponsabilizando a las Comunidades Autónomas de las decisiones que en ella se tomen; 2) Crear una Autoridad Independiente que apoye con los medios humanos y tecnológicos adecuados la toma de decisiones sobre financiación, incorporando la información sobre coste-beneficio y la previsión de las nuevas terapias en los informes”. Es decir, complicar la ya de por sí compleja Comisión de Precios con las CCAA añadiéndolas al proceso, y retrasándolo aún más. Y lo más chocante, crear una “autoridad independiente”. ¿No son independientes la AEMPS, la EMA o el propio Ministerio de Sanidad? ¿Qué pretenden sugerir?
  • Lo siguiente parece más una voluntad ideológica sobre el Estado Descentralizado que una recomendación de eficiencia: “Incrementar la cooperación entre la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y las Agencias de Evaluación Regionales en la evaluación de medicamentos y en la elaboración de guías clínicas”. Vamos a multiplicar las agencias de evaluación, y así, en vez de tener una buena Agencia tendremos 17 mediocres, al doble de gastos.
  • Hay una que sí se la compro: “El SPR (Sistema de Precios de Refª) podría tener consecuencias sobre el acceso a determinados medicamentos. La presión a la baja que genera sobre el precio el SPR, compromete la viabilidad económica de alguno de ellos y su comercialización en España”. Pero entonces no les entiendo, ¿en qué quedamos? Precio bajo o moderado (lo de alto es utopía).
  • Y ahora viene lo que ustedes se temían: “Sustitución de la CIPM por una Autoridad Independiente que mejore la toma de decisiones que afectan a precios, financiación y desfinanciación……Su financiación, podría resolverse mediante el cobro de tasas a los laboratorios vinculadas a cualquier procedimiento administrativo que estos inicien”. Pero si ya se pagan tasas por todo, ¿o hablan de una nueva? Es costumbre en España que toda ocurrencia sea pagada por la Industria Farmacéutica.
  • Aquí se cubren de gloria: “Definición de un nuevo SPR considerando indicación terapéutica (ATC 4) y principio activo (ATC 5) simultáneamente” ¿Son conscientes del caos que esto supone? Entendemos que dentro del Ibuprofeno (ppio activo) sugieren que haya un subgrupo homogéneo para varias indicaciones. Muy creativo, pero eso ya viene definido por las dosis (400, 600 mg) y por la forma farmacéutica (oral, gel, líquido…)
  • Más atracos: “Revisión de las políticas trasversales de reducción de precios, introducidas en el RD 08/2010. Supresión de la deducción obligatoria del 7,5% y aumento en 5 puntos de la deducción del 15%”. O sea, subir este impuesto camuflado al 20%. El PVL se rebaja en un 20%, cuando no hay genérico. Así de claro.
  • Algo ininteligible: “Aumento del precio de los medicamentos con problemas de suministro por bajo precio (patentados, genéricos y biosimilares)”. Patentados, genéricos, biosimilares…… es decir todos, o casi. Puede entenderse que para que me suban el precio lo mejor es dar faltas.
  • La Subasta Nacional, que es adonde quieren llegar: “Introducción de un sistema de selección de medicamentos nacional, con única puja por laboratorio, transparente, precio uniforme, y empezando por los grupos de medicamentos con menor impacto sobre la industria nacional y para patologías leves, división en lotes, y duración de 2 años de la concesión”. ¿Por qué incidir en “transparente”? ¿Sugieren que las andaluzas no lo son o no lo eran?
  • Una para las farmacias: “Modificación del modelo de remuneración de farmacias de márgenes por venta de medicamentos a remuneración por servicios prestados a los usuarios para mejorar el uso racional de los medicamentos prescritos (seguimiento farmacoterapéutico y fomento de la adherencia)”. Una buena noticia para los farmacéuticos. Podrían facturar horas de consultoría a las CCAA cada vez que informan a pacientes de algo.
  • Aquí descubren la rueda: “El 82,8% del gasto OF (Oficina de Farmacia) está ligado con prescripciones a ciudadanos que aportan el 10% o menos del precio de venta al público (en adelante PVP) del medicamento. En 2017 el 73% del gasto OF se generó por prescripciones a pensionistas con contribución del 10% del PVP y límites de aportación mensuales de 8 euros (rentas <=18.000 euros) o 18 euros (rentas <100.000 euros), el 9,8% por prescripciones exentas de aportación, el 12,6% por prescripciones a activos con copago del 40% del PVP y menos del 5% con prescripciones con copago superior al 50% del PVP”. Ya lo sabemos, el pensionista es el mayor beneficiario del sistema, por razones crono-biológicas.

Tras todo esto, el informe dedica decenas de páginas a gráficos, de complicada utilidad, supongo que para justificar que los expertos han trabajado en forma “científica”, aunque poco o nada sirvan para apoyar los supuestos “hallazgos”. Hacen algo de análisis comparativo con otros países, para concluir que como los sistemas son tan diferentes, es complicado extraer conclusiones.

Este informe es un clásico ejemplo de la penosa situación en la que se encuentra la Administración en España, en manos de expertos independientes, que son poco expertos y lo de independientes es un acto de fe, pero a los que se otorga autoridad moral, verdad revelada, solucionadores de todos los problemas.  Y algunos periodistas los jalean cual Libro Rojo de Mao.

Me aburro de decir siempre lo mismo, así que ni me imagino como debo aburrir a los demás, pero la Industria Farmacéutica ha perdido hace mucho la batalla de la comunicación.