En las últimas semanas se ha propagado la idea de un riesgo de salud pública devastador, al decir de periodistas de titular y primicia informativa. Hay desabastecimiento masivo, y muchos pacientes pueden ver peligrar su salud y hasta la vida. Algunas perlas cultivadas que hemos leído explican el fenómeno de la siguiente forma: “Como los precios de los medicamentos son muy baratos en España, la perversa industria farmacéutica deriva la producción hacia países con mejor precio”. De ahí a la deducción calificativa de industria farmacéutica miserable y chupasangre hay un paso, los pobres, nosotros, somos siempre discriminados.

Analicemos los hechos, al estilo de Hércules Poirot y sus “pequeñas células grises”.

La Agencia del Medicamento (AEMPS) publica las faltas de suministro, las cuales son de obligada declaración por parte de las empresas farmacéuticas, en su página web: https://cima.aemps.es/cima/publico/listadesabastecimiento.html?activos=1

Una falta queda definida, según la AEMPS, como: “Un problema de suministro es una situación en la que las unidades disponibles de un medicamento en el canal farmacéutico son inferiores a las necesidades de consumo nacional o local. Suelen ser debidos a problemas en la fabricación o distribución del medicamento”. Es decir, que no es que no haya unidades, sino que hay escasez.

Hoy vemos que hay 503 productos en falta, con su fecha de inicio y su fecha de finalización. Vemos que los periodos en falta previstos oscilan entre un mes y casi un año. Pero lo más importante es el comentario que de forma casi masiva se observa en cada producto en falta: “Existe/n otro/s medicamento/s con el mismo principio activo y para la misma vía de administración”. En otras palabras, que la mayor parte de las faltas afectan a medicamentos genéricos para los que hay sustitución. Y el efecto de la falta es relativo.

¿Por qué hay tantas faltas, al menos aparentemente, y crecen?

  • Antiguamente los laboratorios manejaban un portfolio muy reducido, 4 o 5 especialidades. Hoy hay empresas que manejan cientos. El trabajo de planificación de producción y de la cadena de suministro es inmenso, y hacer previsiones es hoy más propio de la Pitonisa de Delfos que de un gestor de planificación y sus sofisticadas matemáticas de proyección. Entre 600 referencias la probabilidad de errar es muy alta.
  • Curiosamente, la empresa que mas unidades vende en España, CINFA (Navarra), sólo tiene 1 producto en falta, y se debe a la retirada general de lotes de Valsartán, que ha afectado a casi todos. Por tanto, queda mucho por hacer en muchas empresas con la organización de la cadena de suministro. Algunos lo hacen bien. Otros no tanto.
  • Ante la alarma de falta de suministro los mayoristas y distribuidores entran en pánico a veces, y elevan el “stock de seguridad”, provocando con cierta frecuencia acumulación en algunos almacenes y escasez en otros. Este efecto ha sido especialmente visible en Andalucía con las subastas. Y técnicamente, si una farmacia pide a su mayorista y éste le informa de que están en falta, el Colegio de Farmacéuticos lo reconoce como falta, aunque en la otra punta del país haya mercancía. Se hacen “trasvases” a veces, pero nadie ayuda a su competencia más allá de lo necesario.
  • La deslocalización industrial que el sector sufrió hace algunos años, y la potente irrupción de las empresas indias en Europa, ha provocado que la producción se realice en lugares muy alejados de los centros de consumo, lo cual añade problemas de falta de respuesta rápida. Las fábricas indias no pueden responder con la rapidez necesaria, por varios motivos:
    • Sus bajos costes (ya más leyenda urbana que realidad) se basan en fabricaciones muy grandes, de cientos de millones de comprimidos de una sola referencia. Preparar otra referencia en un tiempo corto no es nada fácil.
    • Esos comprimidos han de ser acondicionados en varios envases diferentes, en varios idiomas: para Alemania, para Reino Unido, para España, para Francia, etc…, como producto terminado y listo para la venta.
    • El producto terminado ha de ser liberado (analizado) en la Unión Europea, lo que añade más tiempo de reacción ante las faltas
  • Por tanto, las empresas indias no pueden competir en tiempo de respuesta ante una falta de producto con las fábricas europeas (ya muy escasas). Un alto % de las faltas proviene de productos fabricados en India.
  • Los “brillantes” Directores Financieros que establecen políticas de capital circulante (inventarios) al estilo de porque sí, días de inventario imposibles de cumplir, que a la larga provocan faltas. Señor Director Financiero, ¿ha preguntado usted el tiempo de respuesta de la fábrica, el nivel de inventario de productos intermedios, el de material de acondicionamiento? No, no es mi problema; me han dicho que los días de inventario deben ser 30. Siendo así, ¿qué podemos decir?

Hacer una buena previsión de ventas y por tanto de producción es una tarea muy complicada. Sé que algunos “adanes” (esos que parecen haber inventado todo, y que nada existía antes que ellos) me dirán: “Muy fácil, los datos históricos”. Pero es que no los hay. Un genérico se lanza al mercado simultáneamente con otros diez, o más. Era fácil, en tiempos prealejandrinos, planificar. No había genéricos. Y estando solito en el mercado, con un producto que copaba el 100% de la indicación las cosas eran inmediatas: tantos caos por año, a 2 comprimidos diarios ……. son 23.879 cajas de 20 mg X 28 comprimidos. Pero hoy, hay que reconocerlo con sinceridad y humildad, no sabemos ni lo que vamos a vender mañana. Entre otras cosas, porque no sabemos lo que la competencia va a vender. Como las encuestas electorales, antes con dos partidos todo el mundo acertaba, hoy con siete la cosa se complica.

Más difícil es de justificar la falta en un fármaco innovador, donde, como decimos, no hay genéricos.

¿Qué debe hacer el paciente? Recomiendo que visite más la página de la AEMPS (enlace de arriba), y lea menos periodismo de algarada. Y entender lo que es un fármaco, con su Número de Registro y su Código Nacional. 0000 00000000